ORACIÓN DE LA NOCHE DEL MARTES 11 DE FEBRERO

Señor, al llegar la noche solo tengo palabras de agradecimiento para Ti, gracias por todo lo que hoy experimenté, incluso por aquello que no logré entender, pero que solo Tú sabes como me estás bendiciendo, por eso, aunque no comprenda tu lógica, te ofrezco todo, te alabo y te glorifico porque sé que quieres lo mejor para mí.

Mi Dios, quiero amarte con hechos, que mis acciones te demuestren el amor que siento por Ti. Quiero vivir para servirte, para tener palabras de aliento para quien lo necesite, quiero ayudarte a construir el Reino de los cielos. Quiero amarte y bendecirte por siempre, quiero entregarte mi vida para hacer tu voluntad todos los días, soy consciente que solo así alcanzaré la vida eterna.

Dame la fe necesaria para buscarte siempre en la oración, que si paso por tormentas, mi esperanza puesta en Ti no tambalee, que por el contrario se haga más fuerte y crezca cada vez más.

Gracias, Padre de bondad, por este momento de encuentro contigo, por tu presencia que me rodea y me recuerda que nunca estaré solo, porque siempre estás conmigo. Hazme fuerte, mi Señor, dame lo que necesito para ser feliz, la sabiduría y un espíritu de luchador, de esos que no se cansan de luchar porque encuentran la fuerza y la fe en Cristo Jesús.

Renueva mis fuerzas, Señor, en este descanso, ayúdame cuando más lo necesito. Pongo mi alegría en Ti, mis deseos en Ti, todo lo que soy es por y para Ti, mi Dios y mi Salvador. Dueño de la vida, quédate conmigo en esta noche, ayúdame a vencer mis miedos, mis frustraciones y todos esos sentimientos errados. Déjame ser un discípulo de corazón limpio y puro, de los que te alaban, te anuncian y están siempre agarrados de tu mano. Lléname de tu alegría, envuelveme en tu afecto y hazme descansar en tu presencia.

Amén.

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