ORACIÓN DE LA NOCHE DEL MIÉRCOLES 5 DE FEBRERO

Dios mío, eres mi pastor, me guías por senderos de felicidad y reparas mis fuerzas. Te entrego mi cansancio de este día y todas las situaciones complicadas que me ha tocado vivir. Llévate todo aquello que no te pertenece, que en todo seas Tú mi rey y mi Señor, que seas para mí lo más importante, que en esta noche sigas realizando la obra que has empezado en mi vida.

Estoy en tu presencia creyendo firmemente que estás a mi lado. Creo en tu amor que se derrama en mi corazón y me llena de fuerzas para no dejarme vencer por las dificultades que me quitan la paz. Déjame abrirte las puertas de mi corazón y ser tuyo de verdad desde hoy y para siempre.

Que tu sangre preciosa recorra todo mi ser y me ayude a sanarme. Que lleno de Ti pueda disfrutar de la vida que me regalas, que pueda vivir para Ti. Gracias, Padre bueno, porque a pesar de mis abandonos constantes, Tú continuas conmigo, puedo contar con tu ayuda en cualquier momento.

Aunque a veces sienta que no escuchas mi voz y sienta que no respondes a mis suplicas, sigo confiando en Ti, en que no te mudas sino que permaneces fiel a tus promesas; porque Tú siempre estás conmigo, porque eres mi guardián, ni duermes ni descansas para permanecer a mi lado y animarme a continuar en la lucha.

Señor, aunque haya personas que se alejan de mí, sé que Tú siempre estás conmigo y no me abandonas cuando clamo tu presencia, por eso te alabo en esta noche, me lleno de felicidad y sigo adelante, porque hoy tengo la plena certeza de que me levantas en victoria. Saca de mí aquello que no conviene, que no me hace bien, que no me genera felicidad. Echa fuera todo lo que me tiene atado y me roba el aliento. Que tu mano pase por mi cabeza y que esta mente sea renovada por Ti. Bendito seas, Señor, que en esta noche me reconstruyes, me amparas y me acoges en tus brazos para descansar tranquilo.

Amén.

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