ORACIÓN DE LA NOCHE DEL VIERNES 20 DE MAYO

Señor, mi alma proclama tu grandeza, mi ser es testigo de tus bondades. Qué grande eres en medio de los hombres, qué admirable es tu Nombre, qué maravillosas son tus obras, qué inagotable es tu amor. Eres el destino de mi ser, el norte de mi vida, eres todo para mí, eres la morada en la que descansa mi corazón. Eres el aliento de mis pasos, la belleza de mi vida, eres el camino, el soporte de mi ser, la roca en la que he construido todo.

Señor, hay tantas cosas que me apartan de Ti, los miedos, las preocupaciones, los problemas, los malentendidos, los fracasos, las angustias, las depresiones; me apartan de Ti porque me llenan de inseguridades. Hoy quiero saberme amado por Ti, aumenta mi fe, quiero pedirte que satures mi fe de tu presencia, de tal manera que no haya nada que me aparte de Ti y lléname de amor y esperanza.

Porque si estoy contigo puedo ser plenamente feliz. Tú eres mi castillo, mi refugio, el Dios en quien confío y sé que me cubrirás con tu fidelidad y me protegerás con tu escudo. Sé que irás delante de mí abriendo caminos, siendo el guardián de mi vida, por eso, no temeré a nada, ningún problema, ninguna adversidad, ninguna enfermedad, nada podrá apartarme de la victoria que me tienes prometida. Te amo y en tus manos pongo mi descanso de esta noche.

Amén.

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